jueves, 27 de febrero de 2014


DESIERTOS







Los desiertos evocan tierras áridas y deshabitadas donde el fenómeno de la vida resulta muy complicado. Pero la verdad es que se trata de ecosistemas con flora y fauna que cubren poco más de la quinta parte de la superficie terrestre del planeta.
"El desierto es una tierra de extremos" recuerda el sitio web de Desert Topics. Uno de ellos es el brusco cambio de temperaturas entre los días más calurosos y las noches frías. Aunque sobretodo son radicales en el sistema de lluvias: estas brillan por su ausencia.
La sequedad es la característica principal de un desierto. Son lugares áridos, independientemente de que sean calurosos o fríos, de que estén dominados por montañas o planicies, por piedras o arena. La arena, por cierto, está íntimamente asociada a la idea del desierto, pero apenas cubre 20 por ciento de los territorios que están clasificados como tales.
Las plantas y animales que viven en los desiertos son muy numerosos. Sin embargo, tienen una característica común: tienen la habilidad de sobrevivir con poca agua. Esto significa que tienen una capacidad especial para encontrar y almacenar líquidos, y poseen mecanismos biológicos para evitar su pérdida o evaporación.